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lunes, enero 16, 2012

ANDRÉS CIRO MARTINEZ EN REVISTA EL GUARDIÁN

 

Andrés Ciro a los 44
 
“Es de adolescentes pedir que vuelvan Los Piojos”

Hizo tres Luna Park de tres horas cada uno, con un show muy complejo desde lo visual, pero también intenso en cuanto a lo musical. Luego, durmió cuatro días seguidos y recién ahí emitió una señal de vida a El Guardián.

Escribe Sergio Marchi
Fotos Nacho Sánchez

Viaje al centro de la Luna” fue uno de los shows más elaborados que el rock argentino haya generado en mucho tiempo. Podría decirse que fue una “ópera rock” nacional, popular y ecologista: una historia con principio, nudo y desenlace que involucró a personajes de todo tipo: un selenita (el baterista Lulo Isod), una tripulación que entabló diálogo musical con Ciro y Los Persas, un accidente fatal, una Reina de las Cavernas (Deborah Dixon, y su mayordomo, encarnado por el pianista Chucky de Ípola), un Diablo Tanguero (Omar Mollo), una cápsula espacial, una jaula con bailarinas que subían y bajaban los peldaños de la locura, y que sobrevolaron al público. También, desde los cuatro puntos cardinales del estadio, se produjo el diálogo entre la Base Palomar y la tripulación argentina (representada por marionetas tipo Capitán Escarlata), que partió en busca de agua en el futuro lejano, ya que la única reserva del planeta que quedó disponible es la del Riachuelo. Una misión complicada, sobre todo porque hubo que trasladar ese argumento al escenario y mover a músicos, montajistas, productores, marionetistas, constructores, sonidistas, iluminadores; y Andrés Ciro Martínez no es de los que delegan funciones, se las carga al hombro y supervisa con ojo blindado. “Ensayamos varios meses antes, pero el día del primer show llegué a las dos de la tarde y el humo de la nave salía en diagonal. Entonces, le pusimos unos codos para rectificar la trayectoria del humo, pero se derritieron y hubo que colocar otros más resistentes. La prueba de sonido fue torturante porque con el Luna Park vacío había mucho rebote y todo sonaba como el orto. Nosotros conocemos el lugar, pero llegó un momento en que me dije ‘me pongo los auriculares, me olvido del mundo y que sea lo que Dios quiera’. Finalmente, pude tocar sin auriculares con los retornos y escuchando a la gente”, recuerda ahora, ya relajado después de dormir cuatro días seguidos.

La concepción del show, según Martínez, fue veloz y apareció de fuentes diversas que se mezclaron hasta que pudo darle un orden en su cabeza. “Íbamos al centro, al Luna Park, a la Luna... ¿a qué íbamos? ¿A buscar agua? A buscar agua. Una vez que tuvimos eso, me surgió la idea del infierno: imaginé niveles como para ir bajando. Yo no leí La Divina Comedia de Dante Alighieri (bah, leí un tercio), pero sí me acordé del dibujo que hizo Hernán Bermúdez para Verde paisaje del infierno, el disco de Los Piojos. Y pensando en eso arranqué con la idea”.

–Necesitabas un buen diablo para un infierno lunar.

–Sí, pero del infierno me salió una cosa tanguera, que tenía algo de diabólico. Hacía tiempo que quería escribir un tango y se me ocurrió sin pensar. Es muy extraño como a veces se concretan las cosas. Entonces, me referí al diablo en un tango, un poco desde la óptica de Giovanni Papini (autor de Il diavolo). La primera estrofa habla de eso, después me tomé más libertades cuando digo que “nunca garpé un feca a nadie, les hice juicio a mis tatuajes, mi vicio yo lo elegí”. En este tango pensé en un demonio canyengue, y apareció Omar Mollo que me dio perfecto en ese papel.

–¿Se escuchaba tango en tu casa cuando eras chico?

–No, pero yo sí escuché un poco a Gardel. Nunca fui un estudioso del tango ni nada por el estilo. Hicimos “Yira yira” con Los Piojos porque me gustó la letra, se la mostré a los pibes y salió.

–¿Cómo terminás componiendo este tango con otro diablo: Charly García?

–Justo cuando tenía escrita la letra, tocamos con Los Persas en Sunchales, en un festival que cerraba Charly. Cuando llegué al hotel mi manager me dijo que saludara a Charly, que acababa de entrar en una habitación frente a la mía. Le golpeé la puerta, charlamos un minuto, y al rato él me tocó la puerta para pedirme prestada una guitarra. Lo hice pasar y, como estábamos reunidos con los chicos de la banda, se quedó. Comenzó a tocar y a contarnos cosas de los Beatles, y en un momento saqué un celular, le mostré la letra del tango del diablo y él tiró una melodía con la guitarra. La grabamos con un iPhone y un Blackberry, y después me contacté con él, le mandé una grabación y me dio el OK para que lo registráramos. Nunca pensé en escribir un tema con Charly García, pero salió así, como parte de toda esta especie de revolución lunar. Una cosa medio irracional, medio de fiebre.

–¿Este show fue una fábula nacional, popular y ecológica?

–Me gusta más la palabra epopeya. La Luna despierta una fantasía milenaria que todos tenemos adentro. Excede nacionalismos, países y épocas. Siempre representó una lejanía, un imposible al alcance de la vista. Es mucho más accesible que Marte, Venus, el Sol, pero es una isla a la que no llega ningún barco. Y siempre está la fantasía de ser astronauta. Yo, al menos, la tuve. Literariamente te permite todo, porque con la Luna podés jugar con cualquier cosa: es un escenario vacío donde todo es posible. Eso me parecía buenísimo, para las ideas, para los personajes, para Deborah Dixon haciendo de la Reina de las Cavernas, para este demonio que vive abajo con minas. Podía poner cualquier cosa, distintas especies, razas diferentes.

–Al comienzo, llegan a la Luna vestidos de astronautas, sacan la bandera de los Estados Unidos y la reemplazan por la de Argentina.

–Ese gesto es un relato posible, pero en el momento sentí que sacaba la bandera no de un cráter en la Luna, sino de una punta de tierra argentina.

–¿Te emocionaste?

–En ese momento no me emocioné porque estaba pendiente de muchas cosas que no tenían que salir mal como, por ejemplo, que la bandera argentina se desplegara, que la yanqui volara a tiempo. Hay algo que leí en estos días: “Entre lo sublime y el ridículo hay un paso”. Salir los cinco vestidos de astronautas en una superficie lunar en un estadio tuvo algo de eso, pero también fue jugar con una situación entre dramática y humorística, para conmover.

–Cuando sacaste la bandera yanqui y pusiste la argentina, el público lo vinculó con Malvinas y cantó “el que no salta es un inglés”. ¿Fue una lectura correcta?

–Los yanquis y los ingleses racialmente son anglosajones. No veo a los ingleses sólo como potencia colonial, aunque su política exterior es imperialista. También conozco ingleses maravillosos, que nos transmiten el fútbol y el mejor rock and roll de la Tierra. Cuando voy a Europa tengo una cosa de admiración, de entendimiento porque me gusta leer historia. Sé por lo que pasaron: no veo solamente la calle asfaltada de hoy. Pero también noto el contraste con la pobreza de América Latina y me resulta incómodo. Sobre todo sabiendo que hay cierta responsabilidad de parte, no toda, del Primer Mundo en que nosotros seamos Tercer Mundo. O hay una intención permanente con la connivencia de los cipayos, como diría Jauretche, de que hubiéramos seguido siendo colonia.

–¿Qué hubiera dicho Jauretche de tu show?

–Creo que le hubiera gustado mucho. Estoy en deuda con don Arturo porque me olvidé de poner su figura en el cohete. En el próximo show va a estar junto a Perón, Evita, Olmedo, San Martín, el 10 de Maradona, (en la puerta del cohete decía “gracias a los viejos”), el escudo de Boca y el de River, también, como respeto al otro 49 por ciento de los hinchas.

–¿Sentís que este show espacial podía servirte para “despegar” definitivamente de Los Piojos?

–No lo sé y tampoco pensé en eso.

–¿Qué te produce que un montón de pibes te pida que Los Piojos se vuelvan a juntar?

–Lo veo como un canto del momento, más que como un razonamiento real. Si uno lo razona: Tavo no está más, Roger le hizo juicio a toda la banda, incluidos Tavo y Pity. Pity abandonó la banda y se ocupó de ensuciar la historia de Los Piojos cada vez que abrió la boca. Miki se fue a Córdoba y formó su banda. Entonces, pedir eso es imposible. Yo tengo mi proyecto y estoy feliz. Es una cosa de adolescentes y del fragor del momento, más que algo que pudiera concretarse alguna vez.

–¿Sentís algo especial cuando hacés un tema de Los Piojos?

–Siento un gran placer, me gustan como suenan hoy los temas de Los Piojos y me encanta agitar: soy un agitador y quiero llevar a la gente lo más arriba posible. Me encanta que eso pase: desempolvar viejos temas de Los Piojos que no se tocaban desde hacía mucho, sorprender y compartir ese placer. Fue una etapa muy grata de mi vida, que me dio el lugar que ocupo hoy. Muchas de esas canciones son mías y en otros casos hice las letras, melodías, armonías. A este repertorio lo siento como propio. No tengo nostalgia y cada vez que hago un tema lo vivo como algo del momento.

–En el show le rendiste homenaje a dos emblemas del rock nacional: Luca Prodan y Pappo. ¿Qué dejaron en vos?

–Luca y Pappo aparecen mencionados dos veces. Luca está en el “Malambo para Luca”, pero también en el final de “Quemado” donde hago una parte de “Don’t Turn Blue”. Y en “Manjar” hago “Debedé”. Luca para mí fue sorprendente, un tipo sin caretas, alguien que gritaba como yo quería escuchar. Siempre lo sentí un artista inconmensurable. Una de las cosas que me gustan de él, es que detrás de toda su locura tenía un gran cerebro. Era alguien que sabía de lo que hablaba, tenía una cultura muy amplia y no una locura divagante. Era la locura genial, creativa, que definía. Exactamente lo mismo te podría decir de Pappo: otro loco genial. Él me movió y me pegó mucho porque fue el único que entendió el blues como a mí me gustaba escucharlo. Pappo tenía el swing negro que nadie logró. Pero te olvidaste de uno que también mencioné, que es un maestro del rock and roll: Moris. Tocamos un fragmento de “El mendigo del Dock Sud”.

–Podrías haber llevado la misma cantidad de público y ganado más dinero con un show convencional. ¿Qué hizo que te metieras en todo este lío espacial?

–La búsqueda de la magia. Cuando yo vi una campana de cocina industrial, que es lo que parecía el cohete gris, sin pintar, bajando con esa suavidad, con Así hablaba Zaratustra de fondo, se me llenaron los ojos de lágrimas. Me pareció mágico. Me parece profundamente emocionante que ese cohete tenga la bandera argentina. Porque creo que es un destino posible y al que nos asomamos un par de veces en la historia. No hay tarea difícil que en algún momento no haya sido vista como imposible.  Y esos imposibles, esos sueños, son los que impulsan a la gente.

Año 2 | N° 48
Buenos Aires, 12 de Enero de 2012

martes, agosto 17, 2010

CIRO EN CORDOBA

El ex cantante de Los Piojos presentó su primer disco solista en el Orfeo Superdomo de Córdoba.

"Hoy todo vuelve a empezar y será lo que ya fue...". Obviamente, a Andrés Ciro Martínez no se le escapa el doble mensaje de "Antes y después", aún cuando - en la superficie - sea un tema de amor cuyo destinatario es una mujer. Seguramente por eso fue elegido como primer corte de su primer álbum, Espejos, y también, por las mismas razones, haya sido el tema con el que empezó su concierto en el Orfeo Superdomo de Córdoba, que significaba su debut "oficial" como solista.

Un concierto que, además de un nuevo comienzo, dejó pocas dudas en cuanto al futuro de su nueva propuesta. Los Persas, su nueva banda, sonó con una solidez y profesionalidad que hacía pensar que ya tiene mucho camino recorrido, y además -esto es importante-, puso garra y convicción, como si fuera verdaderamente un grupo y no un conglomerado de sesionistas eficaces, contratado para acompañar un solista (una impresión reforzada por el hecho de que los músicos participan en la composición de algunos temas).

Ciro también parece sentirse seguro del camino iniciado, y quizás por eso eligió el camino más riesgoso. En un concierto de dos horas y media, interpretó los 15 temas de su nuevo álbum, 3 covers, y sólo 6 canciones de Los Piojos (algunas en versiones bastante diferentes de las originales), cuando evidentemente hubiera sido mucho más seguro y confortable - tanto para él como para su público - mostrar un repertorio más balanceado entre la etapa anterior y la presente.

El salvo inicial de tres temas parecía delinear claramente sus prioridades actuales: "Antes y después", el mascarón de proa de su etapa solista, "El viejo", de Pappo, un reconocimiento a sus raíces en el rock argentino, y "Desde lejos no se ve", de Los Piojos, en una versión funky que puso a bailar al público (unas 6.000 personas) congregado en el Orfeo Superdomo, un lugar con una capacidad y condiciones acústicas que nos provoca cierta envidia a los porteños, que no poseemos un espacio similar.

Luego llegó una de las canciones más introspectivas del nuevo disco, "Espejo", complementada -al igual que todos los temas del álbum - por magníficas imágenes, coordinadas al milímetro con la música. En "Vas a bailar" invitó a su hija, Manu Martínez, en guitarra (también participa en el disco). La conmovedora letra del tema, parece un mensaje dedicado a sus hijos, pero también a sí mismo: "Aunque no encuentres tu voz, aunque te paguen con platos de arroz, aunque te asustes y puedas caer, la dignidad no se pierde, sabés".

Siguió un segmento a puro rock'n'roll: una versión inesperada - y buenísima - de "Tulsa Time" de Eric Clapton ("hasta que se me ocurra una versión en castellano van a tener que aguantar mi inglés", explicó Ciro), "Los mocosos", de Chactuchac, transformado en un poderoso rock stone, y "Blues del gato sarnoso", donde Ciro se lució con su particular - y única - manera de frasear, haciendo un uso muy musical del sonido de las palabras. Fin de la primera parte.

Tras un breve intervalo, la segunda parte permitió el desarrollo de casi todo lo que restaba de Espejos, comenzando con el "Rockabilly para siempre", con una sección de vientos, e imágenes en blanco y negro que se unían a la perfección con el swing casi jazzero de la canción. Entre los numerosos momentos para destacar estuvo la interpretación vocal de Ciro en el "Blues de la ventana", que un público atento supo recompensar con un gran aplauso. La invitación a Micky Rodríguez para "Paso a paso", un reggae con temática contestataria, abrió un capítulo particularmente emotivo, que culminó con "Tan Solo", cantado por toda la audiencia. Luego de "Ruidos", cuyo clima alucinatorio fue acertadamente realzado por la puesta visual, llegó la participación de otro ex-Piojo, Dani Buira -junto a la Chilinga-, en el "Malambo para Luca", dedicado al "cantante de la banda de rock más extraordinaria que hubo en Argentina, Sumo", como explicó Ciro al presentar el que es quizás el único tema del álbum con influencia folclórica. Tampoco puede pasar desapercibido el hecho de que en el escenario estuvieron tres de los cinco integrantes originales de Los Piojos.

Faltaba aún una última parte a todo rock, que combinó una versión de gran intensidad de otro tema de Pappo, "Algo ha cambiado"- donde el tempo acelerado y el sonido pesado hacían recordar a Motorhead-, con "Muevelo" e "Insisto".

Para terminar, se despacharon con cuatro bises, entre los que se destacó una furiosa interpretación de "Cruel" (otro tema de Chactuchac), con la banda a full, y una canción que, aunque en el álbum está incluída como track oculto porque no llegaron a terminarla ("Trapos"), promete convertirse en un highlight de los recitales, ya que Ciro va nombrando una por una las banderas presentes, con sus lugares de procedencia.

El hecho de que el cantante haya elegido terminar -tanto el concierto como los bises- con temas del nuevo álbum, dice bastante acerca de la solidez del material; el líder no precisa apoyarse en viejos éxitos para llevar adelante un show que no decayó en ningún momento, y solo promete mejorar para el momento en que Ciro y los Persas desembarquen en el Luna Park, el 22 y 23 de septiembre.

Por Claudio Kleiman, desde Córdoba

Crónica y Fotos: Rolling Stone

Aquí Crónica Clarín

domingo, julio 18, 2010

EL ALBUM DE CIRO


La semana que viene sale el album de Ciro.

Circular DBN:
En la semana del día del amigo, Ciro lanzará el primer disco de su carrera solista acompañado por su banda Los Persas. La canción "Antes y Después" ya está sonando como adelanto de este muy esperado nuevo material.

Tiempo después del último show de Los Piojos el 30 de Mayo de 2009, ante 75000 piojosos colmando River, Ciro comenzó a dar forma a un nuevo sueño.

Luego de armar la banda y de un trabajo muy intenso, el disco "Espejos", saldrá por fin a la luz.

14 temas, para alegría de antiguos y nuevos seguidores. Mucho rock, blues, algún reggae, malambo y canciones alucinadas de quien fuera el cantante y principal compositor de la banda antes mencionada. Con nuevos colores y sonidos. En el comienzo de una nueva búsqueda.

Fechas de presentación oficial de "Espejos"
14 de Agosto - Orfeo Superdromo de Córdoba
10 de Septiembre - Anfiteatro A. Bustelo de Mendoza
22 de Septiembre - Estadio Luna Park

Temas:
1-Antes y Después / 2-Servidor / 3-Insisto / 4-Espejos / 5-Banda de Garage / 6-Vas a Bailar / 7-Rockabily para Siempre / 8-Blues de la Ventana / 9-Chucu-Chu / 10-Paso a Paso / 11-Ruidos / 12-Noche de Hoy / 13-Malambo para Luca / 14-Blues del Gato Sarnoso


sábado, mayo 01, 2010

EL QUE MATA LOS SUEÑOS MERECE UNA CONDENA

El título es una frase de "Entrando en tu ciudad", tema de Los Piojos incluído en Máquina de Sangre. Hoy en día la expresión le cabe a Gustavo Kupinski, guitarrista (y mucho más) de la separada banda y que hoy integra la formación de Las Pelotas. En una nota publicada en el Suple Si de Clarín de ayer, Tavo sacó los trapitos al sol y se ganó "la condena" ya que por su duros dichos hacía Ciro, Micky y el manager Pocho Rocca, es utópico, imposible, pensar en un junte piojoso.
Por un lado es meritorio de su parte ser sincero pero por otro poco se entiende como, según sus dichos, "padeció" desde el 2004 al año pasado formar parte del grupo. Seguro por una cuestión económica ("No hay posibilidad de volver de mi parte. La única chance sería que venga un tipo y me diera un palo verde" dice también en la nota.)
Habrá que ver si la historia es tan así como se expresa en el artículo que transcribo a continuación. Y que cambió en Tavo Kupinski cuando en el momento del parate afirmó lo siguiente:


La nota de Clarín del 30/4/10

Tavo Kupinski: "Hacía rato que ya no éramos una banda"

Sin casette ni presiones, el guitarrista hace un repaso de sus últimos años en Los Piojos y le pone el pecho a su presente en Las Pelotas y Revelados.


Ciudad Jardín alguna vez se llamó Clearview. Emilio Vieyra filmó Extraña invasión (1965), una película sci-fi clase (muuuuy) B, usando el barrio como escenografía natural, simulando ser un pueblito del sur de los Estados Unidos. Fantasía y/o realidad, esta zona de tradición alemana, tiene calles circulares bautizadas con nombres de plantas (Margaritas, Gladiolos, Claveles) y aviadores (de Saint-Exupéry a Jorge Newbery).

"Es muy complicado entrar y salir sin perderse, sos siempre un visitante acá", avisa Tavo Kupinski, vecino desde los 19 años (hoy 36) y baqueano por un rato. "Parece una ciudad de otro país", se enorgullece mientras camina por la calle De Los Aromos hasta De Los Geranios. Todavía se pueden rastrear algunos vestigios de Los Piojos, su banda insignia, como la famosa esquina Libertad (¡Che, che!) o nuevos mocosos merodeando las calles. El guitarrista agrega el dato de una escasez que le recuerda a la de aquel verano del '92, donde buscaban hierba hasta debajo de los sillones. Desde Chactuchac hasta Civilización, estas tierras del oeste bonaerense estuvieron en el imaginario piojoso durante veinte años. Buenos días, Palomar, último track de la discografía, queda como testamento barrial.

Tavo saca los trapitos al sol y arranca dando su versión sobre el fin del grupo, hace un año, cuando se hizo oficial el anuncio a través de un comunicado y posterior show despedida en River. Habla de una "traición" por parte de sus ex compañeros: "Yo no fui parte de la decisión de que el grupo terminara. Desde que se fue Piti (Fernández) hasta que nos separamos, pasó un año en el cual hubo tres personas que se reunieron a espaldas mías, sin huevos y sin códigos, hasta que un día llegué y me dijeron que se separaban Los Piojos". Apunta siempre los cañones contra Andrés Ciro Martínez, Micky Rodríguez y Pocho Rocca (manager). "Lo del 'parate indefinido' es una mentira, fue una carta escrita sólo por Andrés. Todo un verso, demagogia total. Después me llamó Pocho para que la leyera, y le dije que era mejor no decir nada, parar el tiempo que queramos, sin hacer todo un invento. Habíamos tenido dos parates antes, pero sin ánimos de separación".

-¿La salida de Piti fue lo que más te dolió?

-Lo de Piti fue como un boxes de Fórmula 1: vinieron los mecánicos expertos, lo cambiaron y seguimos andando. Fue una situación horrible, donde se estaba yendo el padrino de mi hija y yo estaba "educando" al otro guitarrista. Era el único que podía pasarle los temas a Juanchi (Bisio), eso era un problema para el resto. Musicalmente, siempre fui el que llevó la batuta, el apuntador del grupo. Ahí se ve el trabajo de cada uno: los arreglos de los temas los tengo tatuados, los tengo metidos adentro del cuerpo. Nunca me los voy a olvidar. Es una cuestión de cariño y de entrega absoluta.

-Después de que se fue Piti, había rumores de que seguías vos.

-Sí, pero no me iba a ir así nomás, me tenían que sacar con los pies para adelante. Los Piojos son míos. No soy "el ex guitarrista de Los Piojos": soy Los Piojos. Es mi banda, porque legalmente el nombre está registrado por cinco personas y una soy yo. No voy a regalar nada porque no me banque a uno. Así como Andrés nos veía como sus guitarristas, yo también puedo decir que él era el cantante de mi banda.

-¿Cerrás las puertas para cualquier regreso?

-No hay posibilidad de volver de mi parte. La única chance sería que venga un tipo y me diera un palo verde. Yo voy y toco, nada más. Hoy en día, para compartir un escenario con Andrés, y que Pocho esté en la movida, me tendrían que dar mi parte. Iría a disfrutar con mis amigos: no podemos volver sin Piti.

-¿Y una vuelta sin vos?

-Ellos la deben estar imaginando. En el mundo empresarial existe de todo. Pero no soy boludo, yo sé lo que es mío. Si van a volver sin mí alguna vez, va a tener que pasar mucho más tiempo.

-¿Cómo viviste la despedida?

-Con bronca. El River anterior, que fue el Quilmes Rock, le dediqué Sudestada a Piti y cuando volvimos a la sala, me lo recriminaron todos. Entonces, en el último recital, primero que no me presentaron, pero dije que la cantaba igual, y después remarqué "Para Piti", mirándolo a Micky a la cara. Me salió de adentro, ¿te pensás que me vinieron a decir algo después? Nada, porque yo te salto con una patada voladora en la cabeza. No tengo términos medios, no hay calles para mí: es una vereda o la otra.

Tavo hace carne la metáfora en una esquina de su barrio, sentado sobre el cordón: más literal, imposible. Pasan camiones con un smog insoportable. "¿Tenés fuego?", pregunta y uno llega a confundir la literalidad con lo abrasivas de sus declaraciones. "Desde fines de 2004, el grupo se convirtió en una empresa que facturaba espectáculos grandes. Hace rato que no éramos una banda: mucho antes de que dejáramos de tocar". Pero aclara: "No somos cinco islas, no somos cinco personas distanciadas y en desacuerdo. O sea: en una gira estábamos todos en una habitación, menos Andrés. Siempre fue así, marcando la diferencia. El problema no es de Los Piojos. Hay dos personas que tomaron otro camino. El resto la chuparemos y la remaremos toda la vida por no ser la cara visible del grupo".

-¿Creés que Andrés como solista va a tener más éxito que los proyectos de ustedes?

-¿La verdad? Si le va bien por su lado, me voy a sentir bien porque fue gracias a mí también. Si no hubiera existido Los Piojos, Andrés no sería nadie. Yo, con tocar la música que quiero, con que me gusten los temas, estoy hecho. Si me va bien, mejor. Pero si no, siempre voy a tocar la guitarra, no me veo haciendo otra cosa.

-¿Cómo te sentís tocando en Las Pelotas ahora?

-No puedo creer estar ahí, siempre fui muy fana de ellos. Los iba a ver desde antes de que grabáramos Chactuchac. Germán (Daffunchio) es un ángel y los pibes son increíbles. Recibí un reconocimiento que jamás hubiera esperado. Ahí me di cuenta: "¿Por qué nunca me pasó esto con mis compañeros?". Nunca me reconocieron nada: Andrés me ponía a prueba todo el tiempo. Ahora me voy de gira con Las Pelotas y la paso cien veces mejor, no tengo presiones. Los Piojos es mi pasado y tuvo cosas hermosas, pero hoy, si me preguntás, me quedo con Las Pelotas.

domingo, mayo 31, 2009

MILES DE ALMAS EN UN RITUAL SIN CALMA

La noche del ayer marcó el adiós de una de las bandas más importantes de la historia del rock argentino. El anunciado "parate por tiempo indeterminado" dio señales de asemejarse a un "para siempre" que a un "hasta dentro de un tiempo". El ritual en su totalidad tuvo sabor a despedida que si no fue evidenciada como tal será seguramente por los vaivenes que tiene la vida, porque es mejor dejar una puerta entreabierta. Lo concreto es que hoy la separación es una realidad. Y si hay un reencuentro muy posiblemente sea momentaneo. Igual Los Piojos vivirán en todos los que crecieron con su música, los que hicieron lo imposible por viajar a un Ritual o perpetuaron algun piojo en su piel. Los que lo llevarán hasta donde esten, adonde vayas...por siempre

Lista de temas:

1-te diría
2-babilonia
3-labios de seda
4-ando ganas
5-manise
6-esquina libertad
7-tan solo
8-todo pasa
9-luz de marfil
10-fijate
11-sudestada
12-fantasma
13-zapatos de gamuza azul
14-shup shup
15-difícil
16-manjar
17-pistolas
18-canción de cuna
19-el farolito
20-verano del 92(Con la chilinga)
21-desde lejos no se ve
22-cruel
23-genius
24-pacífico
25-el balneario de los doctores crotos
26-buenos días palomar
27-finale
28-ruleta
29-el viejo
30-mocosos
31-muevelo




martes, abril 28, 2009

NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Los Piojos: parate indefinido
A través de su página web, el grupo de El Palomar anunció que su show en el Club Ciudad del próximo 14 de mayo será el último; "este impasse no tiene plazos ni condiciones".


A través de un comunicado de prensa difundido por su página web, Los Piojos anunciaron que su show en el Club Ciudad del próximo 14 de mayo será el último del grupo "por tiempo indefinido". "Después de veinte años de carrera y constante crecimiento, algunos pesares y muchas grandes alegrías, giras mágicas y esforzados discos, un intenso desgaste nos obliga a parar nuevamente (como en 2005). Este impasse no tiene plazos ni condiciones. Los Piojos no se separan. Tampoco sabemos cuando volverán a reunirse", dice la carta abierta al público.

A continuación, el texto completo del comunicado:

Queridos Piojosos, fans, seguidores:
Queremos informarles que a partir del próximo show del 14 de mayo de 2009 en el Club Ciudad de Buenos Aires, la banda entrará en un parate. Después de veinte años de carrera y constante crecimiento, algunos pesares y muchas grandes alegrías, giras mágicas y esforzados discos, un intenso desgaste nos obliga a parar nuevamente (como en 2005). Este impasse no tiene plazos ni condiciones.
Los Piojos no se separan. Tampoco sabemos cuando volverán a reunirse.
Se puede suponer, sin temor a equivocarse, que la banda se encuentra en el punto más alto a nivel artístico y de popularidad de toda su historia.
Cualquiera puede decir que es una locura tomar distancia ahora. Frenar. Es un razonamiento lógico. Pero nosotros tenemos otro, quizá no tan "lógico", pero muy real.
Hoy vivimos de lo que somos. Hoy somos lo que hacemos.
No queremos empezar a hacer "como qué". No queremos "vivir a Los Piojos".
Sería triste fingir espontaneidad donde no la hubiera. No nos gustaría llegar a una saturación definitiva.
Como hablamos en reuniones internas, quizá volvamos a tocar en seis meses, dos años, ocho. No lo sabemos.
Por favor, que no se malentienda: no es en los shows, o en la relación hirviente con el público, o en el afecto en la calle con los fans en donde reside o nace el cansancio. No es en los miles de correos y cartas.
Es el trajín de veinte años de convivencia lo que pide un descanso...
Queremos decirles a todos que el espíritu piojoso seguirá vivo. Eso ustedes quizá lo sepan mejor que nosotros.
Cada tatuaje seguirá llevándonos adonde vaya.
Lo que no queremos es especular.
Queremos hacer música y arte. Y como alguna vez dijo una canción, "si vos querés estar libre, si querés alto volar, que haya un hachazo en tu ojo, pero una flor en tu ojal".
Un abrazo de veinte años, enorme, con todo el corazón.
Gracias y hasta la próxima.

Los Piojos.

domingo, abril 05, 2009

PRESENTE EN OTRA NOCHE HISTORICA

01 Arco
02 Chac tu chac
03 Ay, ay, ay
04 Civilización
05 Angelito
06 Maradó
07 Tan solo (solo guitarra)
08 Luz de marfil
09 Sudestada (Tavo)
10 Un buen día
11 Fantasma
12 Manjar
13 Media caña
14 Todo pasa
15 Difícil
16 El farolito (version tranqui)
17 Bicho de ciudad
18 Himno
19 Pacífico (a los combatientes de Malvinas)
20 Genius
21 Cruel
22 Superstition (Chucky)
23 Ruleta
24 Muévelo
25 Desde lejos no se ve
26 El viejo
27 Around & Around / Zapatos de gamuza azul
28 Buenos Días Palomar
29 Finale

domingo, enero 25, 2009

LOS PIOJOS, EL CLASICO DEL VERANO

La banda liderada por Ciro Martínez brindó un recital de más de dos horas y media ante más de siete mil personas. Hubo un recordatorio a Sokol, un integrante "sorpresa" y mucho calor en un nuevo ritual piojoso.

Había que meterse en la multitud para comprender de qué hablaban miles de personas que habían estado en algún "ritual" (como llaman los fanáticos de Los Piojos a los recitales). Y así fue. La banda liderada por Ciro Martínez tocó para más de siete mil personas el pasado jueves en el Polideportivo de la ciudad en lo que se convirtió ya en un verdadero clásico del verano marplatense. Esta vez lo contamos en primera persona.
El calor era agobiante. La temperatura de ese día había trepado hasta los 35 grados. La gente comenzó desde temprano a llegar al Polideportivo de la ciudad. Es que no venía sólo gente de Mar del Plata, sino que muchos llegaron de otras ciudades de la provincia e incluso de otros puntos del país como Córdoba o Santa Fe. Los trapos, los grupos de amigos tomándose una cerveza, los vendedores con remeras o afiches, todo el colorido que se apreciaba cuando la noche comenzaba a caer fuera del estadio. Por dentro y ya pasadas las nueve de la noche, la situación era otra.
Si afuera la temperatura era elevada, en el campo de juego donde la gente está parada una al lado de la otra (casi pegados) la misma se multiplicaba. Los cantos comenzaron progresivamente a formar parte de la escena del "ritual". Se desplegaron banderas de palo. Todo indicaba el inicio del show. Recién pasadas las 22 horas y luego de una intro con los acordes de Civilización, la banda de El Palomar, arrancó con "Arco", de ahí en adelante la gente no paró de saltar y corear cada uno de los temas. El trío inicial lo completó "Chactuchac" y "Labios de seda".
El público de Los Piojos es muy particular. Tienen una especie de conexión especial entre la banda y ellos. No sólo que se conocen de arriba a abajo cada tema, sino que también alientan, al igual que en la cancha de fútbol, entre cada canción a su banda. El calor hizo rápidamente que los hombres estén con el torso desnudo y las chicas, aquellas que se animaron, con la parte de arriba del bikini.
Luego del "buenas noches Mar del Plata" de Andrés Ciro siguió "Civilización", el corte que le da título al último álbum de estudio. Lo que se apreciaba en la gran escenografía armada para el espectáculo eran pantallas gigantes, pero sin una forma establecida, sino dejando huecos libres para que los músicos suban y bajen de un lado al otro del escenario. En este tema, las pantallas reflejaron el nuevo tópico que la banda quiere hacer difundir: el problema del medio ambiente.
Las canciones que siguieron durante la primera parte del show fueron "Fantasma", "Unbekannt", "Ruleta", "Angelito", "Desde lejos no se ve", "Manjar - Disco baby Disco", "Merecido", "Fijate", "Un buen día", "Difícil", "Pacífico", "Basta de penas", "Superstition" (tema de Chucky de Ipola, el tecladista) y "Los mocosos".
Un punto realmente destacado del show fue cuando Ciro Martínez dijo: "La verdad es que necesito de alguien que me ayudé a tocar este tema porque me olvidé de los acordes" y, como en un verdadero cuento, hizo que una de las personas que estaba en el campo alentando pase a ser parte de la banda. El nuevo integrante, al menos por un tema, era un joven de Palermo (Capital) y conocido como "Marito", que como un verdadero "rock star" se puso la guitarra al hombro y empezó a tocar con sus ídolos. Increíble pero cierto. El mismo Ciro bromeó: "Mirá que son 20 años de carrera en un tema de cuatro minutos". "Marito" no defraudó y se completó con gran lucidez el tema.
Otro momento fuerte fue cuando sonó "Muy despacito" dedicado al "Bocha" Sokol íntegramente y cantado en su mayoría por el público. Hasta el mismo Ciro se emocionó ante la respuesta de la gente.
Cuando se pensaba que Los Piojos ya estaban cerrando el recital y luego de cambiarse por tercera vez en la noche dado el gran calor, el cierre fue a todo trapo y los presentes tanto en el campo de juego como en las plateas no pararon de cantar con "El farolito", "Muévelo", "Cruel", "Buenos días Palomar" y el clásico cierre con la lectura de trapos y banderas con "Finale".
De a poco y lentamente, la gente comenzó a dejar el estadio cerca de la una de la mañana, luego de dos horas y cuarenta minutos a puro rock. El "ritual" de Los Piojos es una verdadera fiesta de color, música y familia. Esperemos que este clásico se repita nuevamente en la ciudad como hace ya varios años nos tienen

Fuente: Diario La Capital

viernes, enero 23, 2009

TEMBLOR

1- ARCO
2- CHAC TU CHAC
3- LABIOS DE SEDA
4- CIVILIZACION
5- ANGELITO
6- DESDE LEJOS NO SE VE (Y PUCHI GRABANDO AUDIO...)
7- LOS MOCOSOS
8- FIJATE
9- UN BUEN DIA
10- FANTASMA
11- MANJAR
12- MERECIDO
13- MUY DESPACITO ...(LLAMADITO DE PUCHITO Y LA AMEE!)
14- BASTA DE PENAS
15- CHUKY - CIRO CANTANDO SUPERSTITION
16- RULETA
17- DIFICIL (Y ACOTACION DE PUCHITO...."CARGO LA FIESTA...") (odalisca bailando)
18- PACIFICO

corte

19- BICHO con MARITO DE PALERMO....(DEMOSLE EL CHIVO!! ) JAJAJA
20- UNBEKANNT
21- MUEVELO

parte dos

22- EL FAROLITO (INTRO TRANQUI)
23- CRUEL
24- BUENOS DIAS PALOMAR
25- FINALE............

jueves, enero 22, 2009

HOY GRAN NOCHE GRAN

Los Piojos se presentan esta noche en el Polideportivo

Andrés Ciro Martínez habló sobre el presente del grupo, la grabación de imágenes en Mar del Plata para el nuevo DVD y analizó además la reciente asunción de Obama.

Esta noche a las 21.30 en el Polideportivo se presentarán Los Piojos, primer concierto del grupo después de unas minivacaciones que la banda se tomó estas semanas antes de poner en marcha su gira costera con el esperado show en Mar del Plata.

Aprovechando una pausa antes de embarcarse, el músico dialogó en el Aeroparque Jorge Newbery con LA CAPITAL, entrevista en la que contó que “venimos de un descanso, con el sabor dulce de haber terminado los recitales en el Luna, fueron lindos shows con una respuesta maravillosa de la gente, cada vez más caliente, estamos con esas sensaciones” y también agrega que “el espectáculo incluye los temas de “Civilización” con la última puesta desarrollada para el Luna Park, una nueva estructura muy espectacular, no reformulamos los temas, sí desempolvamos algunos o hacemos algún cover. No somos fanáticos de reversionar nuestras obras aunque en el Luna hicimos “Basta de penas”como batucada, la única excepción. No me gusta mucho ir a escuchar un tipo que cuando va a hacer el tema en vivo lo hace distinto, es incómodo, es algo que sinceramente y respetuosamente no me gusta de Manu Chao, suele hacerlo con sus canciones constantemente”.

Feliz por la respuesta obtenida en Capital sin respaldo mediático, Andrés señala que “lo que ocurre es producto de algo que no tiene cierta posibilidad de mentira de los medios. A veces informan cosas y la gente se acostumbra a comprobar bastante que lo que dicen no es lo que se ofrece realmente. En nuestro caso estamos ajenos a eso, después con el paso del tiempo algo así hace que sea sólido nuestro diálogo con la gente y que no necesitemos que nadie venda una imagen predeterminada”.

Aludiendo al próximo DVD que editarán, Martínez comenta que “surgió como todo en Los Piojos, casi a último momento, dos días antes del último Luna. Ni siquiera filmamos los anteriores. Había cosas, pero no sirven para esto, el trabajo de la grúa no se registró, ahora vamos a filmar un poco el show de Mar del Plata para poder combinar imágenes. Va a estar bueno”.

Aludiendo con respeto y reticencia al reciente cambio de guitarrista en el grupo, el cantante informa que “Juanchi es un excelente violero, un tipo bárbaro como persona, estamos muy contentos, la designación para reemplazar a Pity fue una cuestión grupal, a Juanchi le gusta el grupo, conocía los temas y los sacó velozmente. Siento que elegimos muy bien”.

Sobre un nuevo trabajo de estudio, Ciro adelanta que“estamos haciendo maquetas, pero no son formales. En algún momento lo encararemos, pero esa fase no llegó, el nuevo álbum significará un cambio con lo anterior, nunca nos atamos a lo que nos puede haber salido bien, influye que nos gusta en cada momento, somos de laburar sobre la marcha, viendo. Sería bueno tener el disco listo antes de fin de año, pero los tiempos siempre resultan más largos para hacer un álbum de lo que uno quiere”. Consultado si este presente social pone más elementos para crear refulgentes líricas, Andrés infiere que“lo social me inspira para hacer letras, cuando hago un tema asoman cosas del país y del mundo, la manera que veo hacia donde vamos”. Aprovechando las imágenes del monitor en la sala de espera, Ciro acepta aludir a la asunción de Barack Obama, diciendo que “ojalá que el mundo bajo sus directivas no vaya a las dos opciones a las que nos tiene acostumbrado el poder, o sea, más de lo mismo o que si él quiere cambiar las cosas lo maten. La realidad marca que ésas son las dos opciones. No olvidemos que antes ya murieron más de media docena de presidentes norteamericanos, ¿por qué no él? Cuando corrió riesgo el establisment de los poderosos a Kennedy lo mataron, eso pasa cuando alguien se mete con los intereses de los grandes. Si los banqueros, petroleros o fabricantes de armas sienten que les tocan la cola, pienso que no van a tener ningún problema en liquidarlo”.

Fuente: Diario La Capital

domingo, noviembre 02, 2008

HABLA PITY (ex piojos)



El ex guitarrista de Los Piojos abrió las puertas de su casa para presentar a su nueva banda: La Franela. En una reunión íntima, que contó con “empanadas de la vieja” y un servicio de barman para los invitados, el nuevo grupo desplegó con sinceridad todo su trabajo.Un rato antes de empezar a tocar, Daniel “Piti” Fernández nos dijo: “¡Estoy cagadisimo! Estoy nervioso, medio cagado… nunca me pasó esto, ni con Los Piojos en River”.Sin embargo, esos nervios no se notaron porque todo salió como debía. Para dar comienzo a su presentación íntima eligieron “Lo que me mata”, tema que quedó afuera de Civilización, según contó Piti, y será el primer corte de difusión del primer disco de La Franela. Sonidos que evocan al paisaje caribeño; algo de reggae, pero sin dejar de lado los solos de guitarra que le dan su toque rockero; ritmos candomberos; un suave aire piojoso; y otras yerbas, son algunos de los ítems que forman la banda.
El nombre del grupo es en honor a Francisco Aguilar (guitarra y coros), quien fue el primero en insistir que se concrete el proyecto.
-¿Cómo surgió La Franela?Piti: Cuando Andrés se operó las rodillas estuvimos obligados a parar, entonces yo iba a la sala de Fernando de Mil Hormigas, de los Skabeche, y tocaba las canciones que sobraban de Los Piojos porque por suerte siempre compusimos todos. No hice casting, no convoqué, se dio naturalmente, son todos amigos míos. Si yo salía a hacer algo, iba haber uno que iba a decir: “estos se están por separar”. Entonces me la banqué, y en un momento dije: “tengo ganas de hacer esto”, los senté a todos los pibes de Los Piojos y se los dije. Me entendieron, no hubo una puteada, no hubo un cachetazo, no hubo nada. Se quisieron matar porque yo fundé la banda y con Micky a los 12 años jugábamos al fútbol juntos, pero bueno. Si yo miro para atrás, Los Piojos son lo más, es lo que hice, es mi casa, son todo, pero no quiero mirar más para atrás, tengo la necesidad de mirar para adelante. No me sale pensar, por suerte me sale sentir. Entonces yo les dije a Los Piojos: “lo que quieran, cuenten conmigo para todo”. Había contratos firmados, había cosas y yo no salí corriendo. Ciro me dijo que estábamos comiendo en una mesa que tenía la pata floja, y yo le dije: “yo soy la pata floja, si vos querés, yo los aguanto, y si no querés, poné otra, pero soy esto”.
La banda la completan Joselo De Diego en coros, Lucas Roca en el contrabajo, Pablo Ávila en saxo, Diego Modica en batería (de Mil Hormigas), Diego Chaves en percusión y Chuky De Ipola, tecladista también de Los Piojos.La presentación de La Franela tuvo temas sobre la soledad, la tranquilidad, la guerra, la arena, el sol y el calor, un poema al alcohol, otros dedicados a su manager y amigos, un cover de Las Pelotas entre estrofas de canciones y como era de esperar, algunos de Los Piojos: “Bicho de Ciudad,” “Vine hasta aquí”,”Entrando en tu ciudad” y “Llega el tren”. También tocaron “No me arrepiento de este amor” de Gilda, en una versión ska-reggae en honor a todos los que son discriminados musicalmente por el estilo que hacen.
El nuevo grupo de Piti tiene pensado comenzar a grabar en febrero del próximo año para que su primer material salga a la calle en abril, y ya tienen visto varios posibles estudios: el de Los Pericos, el de Las Pelotas, y el de D-Mente. Es más, el ex guitarrista de Los Piojos tiene intenciones de editarlo por El Farolito, el sello que fundó con la ya mítica banda oriunda de El Palomar, pero por ahora nada está decidido. Lo que sí es seguro, es que se presentarán por primera vez el 26 de noviembre en La Trastienda.
Después de mostrar en vivo el material que traía bajo el brazo con este nuevo proyecto, Daniel “Piti” Fernández dio cierre a la presentación con una buena explicación que dejó todo bien claro, para que nadie se confunda ni inventen nada: “Yo me separé de la mamá de mis hijos y de Los Piojos el mismo día porque me di cuenta que la vida es una y que si no hacés lo que querés cuando querés, no querés. No querés, no te querés. Y yo me quiero, y me gusta estar bien, tengo ganas de hacer lo que quiero. Cero mala onda, no le digo a nadie lo que tiene que hacer. Tengo ganas de hacer lo que quiero, entonces lo hago”.

miércoles, abril 23, 2008

LUNA PIOJOSA

La noticia parece repetida, pero no por eso deja de ser sorprendente. Anunciado sólo a través de su página web, sin sponsors ni publicidad, Los Piojos lo hicieron de nuevo: tres Luna Parks (sin dudas, su nueva base de operaciones, que actúa de manera similar al mítico Teatro Arpegios en las presentaciones de Ay ay ay en el 92) llenos de fans, dispuestos a vivir el ritual que la banda ofrece en cada uno de sus shows una vez más.
Pero para que nada parezca igual, Andrés Ciro y compañía innovaron en la puesta en escena, con respecto a las anteriores presentaciones de Civilización, su último CD. Esta vez, no hubo ni cascos ni antiparras, ya que los músicos se presentaron a cara descubierta. Se incorporaron cuerdas y vientos, se dispusieron de forma vertical las cuatro pantallas de leds y hubo un par de pasos actorales: Andrés Ciro representó a un jorobado en "Siempre bajando" (enganchado con "Sympathy for the Devil" y "Hey Jude") y el combo completo se disfrazó de tangueros para recibir a Sergio Pángaro y Baccarat, con quienes hicieron "Pollo viejo", uno de los dos temas de la última placa que no habían sido tocado en vivo hasta el momento (el otro fue "Basta de penas"). En la última noche, Fernando Ruíz Díaz se subió al tablado para una versión a cuantro guitarras de "Morela", y El Mono, Mafia y Michael de Kapanga acompañaron al grupo en "Verano del 92", tal como había ocurrido en la última edición del Cosquín Rock.

Pero el gran momento para los "piojosos" fue la versión del "Blues del San Martín", un viejo tema inédito de la primera época de la banda. "El San Martín eternamente tarde, si al menos tu amor llegara con él no seria duro esperarlo, tal vez hasta seria un placer" cantó Ciro, y emocionó tantos a los seguidores de la primera hora como a los más novatos con esa elegía al ferrocarril suburbano.

Ahora, Los Piojos se preparan para dos fechas que tienen en España: el 1º de mayo en el Festival Viña Rock de Albacete y el 2 de mayo en la Sala Assaig de Palma de Mallorca. El 9 y 10 de mayo la banda llevará su ritual a Rosario, y el 25 del mismo mes volarán a México para presentarse en el Festival Vive Latino.

domingo, abril 06, 2008

LOS PIOJOS NOQUEAN COMO ALI



A esta altura, es incontrastable que Los Piojos es la banda activa más grande del país. Alguno podría argumentar con criterio que si llenan otro River casi sin esfuerzo, es lógico que se les adjudique tal título. Pero la cuestión va más allá de cuántos tickets salieron de las boleterías. No se trata de un duelo de hinchas, ni de ver quién lleva más gente. Lo que genera cada canción que sale del escenario en las 50 mil personas que pueblan el estadio es lo que confirma lo antedicho. No hay tema que pase indiferente. No hay estribillo que deje de ser coreado. Aunque ya se haya cantado mil veces o unas pocas como en el caso de los más nuevos. A todos se les pone la misma garra; la misma entrega.

Parece ser moda en este Quilmes Rock preparar algo especial para la apertura. Varias bandas ya lo han hecho y Los Piojos dieron la nota cuando todos los miembros del grupo ingresaron en un vehículo distinto. La secuencia de Manjar atronaba con ritmo disco, mientras Batería, Percusión y Teclados, entraban en bicicleta. El Bajo, eligió un Citroen 3cv color celeste. Las Guitarras, una moto. Y finalmente Ciro, hizo lo propio en un diminuto autito rojo.

Al tremendo escenario instalado en River, la banda sumó la misma escenografía que utilizaran en aquellas presentaciones fantasma en el Luna Park del año pasado. Es decir, dos generosas pantallas de leds apoyadas en el suelo del escenario, que aportaron vibrantes imágenes a lo largo de todo el show.

Una hora y veinte minutos después del comienzo, ya en la medianoche, Ciro se tomó un respiro y anunció que el siguiente pogo iba a estar “dedicado a Jorge Guinzburg”. “Que se venga el pogo de las 12”, clamó y de allí al inició de Como Alí hubo una fracción de segundo. Devolución de gentilezas y pequeño homenaje a la sección que el conductor recientemente fallecido tenía en Mañanas Informales, en donde pogueaban con EL hit de Máquina de Sangre.

De allí en adelante el aparato de medir el agite prácticamente trabajó a destajo y encontró picos en canciones como Ruleta, Pacífico, Verano del 92 (con la Chilinga en pleno sobre el escenario), Genius y Cruel (con Daniel Buira en batería), o el final antes de la tradicional lectura de banderas con Muévelo y Babilonia.

El fenómeno de Los Piojos no parece tener fin. Llenan lo que se les ocurra. Pero no es sólo eso. Se encargan de que cada uno de los que estuvo en el show, se lleve el recuerdo de una noche de esas que vale la pena guardar en la memoria.

Fuente: Rock and Pop -Rolling Stone

Lista: Manjar -Esquina Libertad -Taxi boy -Cruces y flores -Ay Ay Ay -Muy despacito -Luz de marfil- Fijate -Un buen día -Fantasma -Arco -Como Alí -Todo pasa -Difícil -Ruleta -Pacífico -Verano del 92 -Genius -Cruel -Bicho de ciudad -unbekannt -Muévelo- Babilonia -Finale -Zapatos de gamuza azul

sábado, febrero 16, 2008

PIOJOS MULTIPLICADOS

Foto grabación del clip de Bicho de Ciudad (altísimo tema) en Córdoba

Cobertura Cosquín: La Nación - Diario de Cuyo - Rio Negro Online - Clarín - 10 Musica

Marcos tenés que ir!

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